¿Por qué suben y bajan las criptomonedas?

El criptomercado es un espacio financiero caracterizado por su extrema volatilidad. Los movimientos bruscos en la cotización de las criptos son comunes, y las razones que explican las subidas y bajadas de las criptomonedas son muy variadas.

Motivo de los movimientos en el precio de las criptomonedas

En los mercados tradicionales, la ley de la oferta y la demanda regulan en gran parte la cotización de los activos. En el caso de los criptoactivos, este concepto condiciona igualmente las fluctuaciones de sus precios, pero existen muchos más factores a tener en cuenta.

Entre otras variables, la influencia de las plataformas de intercambio de criptos es importante, así como el poder del análisis fundamental, los rumores, las noticias y la información en redes sociales.

A continuación vamos a ver en detalle los principales motivos por los que suben y bajan las criptomonedas.

Disponibilidad en los exchanges

En general, si un exchange relevante (como Binance, Coinbase o Kraken) incluye un activo digital en su lista, es probable que aumente el volumen de trading. Con más inversores intercambiando una determinada cripto, veremos más movimientos en la cotización.

Prácticamente todos los exchanges existentes permiten el trading con Bitcoin y Ethereum. de ahí que su volumen de trading sea descomunal, y que sus precios sufran movimientos constantes, a veces de una brusquedad impresionante.

Por tanto, los exchanges condicionan la demanda, ya que al crecer, si el resto de parámetros permanecen estables, genera una subida del precio.

Más allá de lo anterior, la simple noticia de que un exchange importante va a empezar a comerciar una determinada criptomoneda, hace generalmente que se produzca una fuerte subida en su cotización.

Adopción de las criptomonedas

Bitcoin no sería tan popular sin la adopción generalizada que está experimentando. Lo mismo ocurre con algunas altcoins: a mayor utilidad, mayor será la demanda. Esto se traduce en una red más concurrida.

Hablamos de más volumen de operaciones, más intercambios y, por supuesto, de una volatilidad más acentuada.

También aumenta la adopción de determinadas criptomonedas cuando son necesarias para poder utilizar ciertas aplicaciones, cómo por ejemplo exchanges descentralizados.

Algunos ejemplos son el aumento de precio desde el año pasado que se han producido en plataformas de contratos inteligentes como Ethereum (ETH), Solana (SOL) o Avalanche (AVAX). Gran parte de esta subida de precios se debe al crecimiento del número de usuarios que usan distintas plataformas Defi (finanzas descentralizadas) o por el aumento de la inversión en NFTs (tokens no fungibles).

Regulaciones

Tras la aprobación de la ley de Bukele en El Salvador, por la que Bitcoin se convertía en moneda de curso legal, vimos un movimiento brusco en el precio del BTC. Básicamente, se desplomó el mismo día que se promulgó la ley. Podríamos analizar si se produjo el típico efecto de “comprar el rumor y vender la noticia”.

Se trata de un fenómeno que explica en parte por qué suben y bajan las criptomonedas, pero quizá sería mejor centrarnos en la cuestión de los textos legales; concretamente, en los regulatorios.

El peso de los reguladores internacionales puede hundir criptos con capitalizaciones considerables. La SEC lo ha demostrado con el token de Ripple, que no levanta cabeza debido a la demanda interpuesta por la comisión en diciembre de 2020.

Por otra parte, la aprobación de leyes puede ser positiva para el precio de los criptoactivos. Lo hemos visto tras la promulgación del decreto presidencial estadounidense sobre activos digitales, firmado por Biden en plena crisis geopolítica ruso-ucraniana.

Desarrollo y mejoras de los proyectos

La confianza que transmita un proyecto siempre tendrá un impacto positivo en el precio de su token. Un equipo con una trayectoria definida y extensa, que cumpla con la ruta marcada previamente, que cumpla los plazos, que actualice su red… lo más probable es que consiga levantar la cotización de su cripto.

Otro factor que influye en el valor de los tokens, relacionado con el aspecto técnico, es el algoritmo usado para el funcionamiento de la red. Un ejemplo excelente es el paso de Ethereum del sistema PoW al PoS.

Noticias y redes sociales

A Elon Musk le bastó poner en su biografía de Twitter la palabra “Bitcoin” para levantar su precio. Lo mismo ocurrió cuando se declaró abiertamente a favor de Dogecoin: la cotización del meme se disparó.

Pumpear y dumpear una cripto es así de fácil para algunas celebridades, empresarios e influencers con poder mediático extremo. Muchas noticias, además de los chismes e hilos en redes sociales, pueden ser decisivas para prever si el precio de una cripto subirá o bajará.

Situación del resto de mercados

Es normal ver a las altcoins desplomarse cuando el BTC sufre una caída importante. Si la divisa de Nakamoto sube, también suelen hacer lo propio las criptos de gran capitalización. ¿Y qué pasa cuando caen los mercados tradicionales?

En cierta forma, están interconectados. El BTC no vuela en total libertad. Ejemplos hay suficientes para argumentarlo, como el desplome generalizado de los mercados tras el estallido de la pandemia de 2020.

Recientemente, el conflicto bélico ruso-ucraniano ha vuelto a dejar claro que el criptomercado también se ve afectado por las crisis internacionales que impactan en los mercados del mainstream financiero.

La cuestión es que, tal y como ocurrió en marzo de 2020 (y ahora parece que también), el criptomercado tiene cierta capacidad de recuperación inmediata que no muestran los mercados tradicionales.

Tokenomics: economía de los tokens

La propia economía de los tokens tiene su impacto en el movimiento de los precios de los activos digitales. Variables como la inflación, el coste de producción, el tipo de token o la forma de suministro son determinantes en el movimiento de la cotización.

En el caso de la inflación, Bitcoin se ideó como un proyecto deflacionario. En algún momento, habrá un número determinado de unidades y no se podrán minar más. La inflación no supone una preocupación para los inversores, que podrán beneficiarse de la demanda creciente frente a una oferta fija.

De hecho, el miedo de los inversores es que el modelo deflacionario sea el talón de Aquiles del BTC. Cuando los mineros no obtengan recompensas (porque cesará su actividad) y los holders solo tengan como objetivo acumular más y más bitcoins… ¿supondrá la caída del precio por una disminución del uso real del BTC?

Conclusión

Estas son las principales variables que afectan al precio de los activos digitales. Explican por qué suben y bajan las criptomonedas, pero no se deben tomar como factores determinantes o generales: cada cripto tiene su circunstancias específicas, aunque muchas emulen las bajadas y subidas del BTC.

Por otra parte, es fácil explicar el movimiento de los mercados a posteriori usando estas variables. Pero no deberíamos olvidar nunca que solo podemos predecir en parte el comportamiento de cualquier activo. Saber por qué se mueve el precio de las criptos debería ser una ayuda para diseñar estrategias con diferentes alternativas en función de si suben o bajan.

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