Dinero Fiat: qué es y en qué se diferencia del patrón oro

Probablemente, el término dinero fiat por sí solo no te diga nada. Pero, en realidad, hace referencia a una actividad cotidiana por parte de toda la población: el uso del dinero en efectivo.

De hecho, el dinero fiat es, en la actualidad, el sistema monetario que se utiliza de forma mayoritaria en el mundo para controlar y emitir el dinero en circulación. Pero, ¿en qué consiste el dinero fiat y en qué se diferencia del patrón oro? Te lo explicamos.

¿Qué es el dinero Fiat?

El dinero fiat, del latín “hágase” o “que así sea”, es aquel que no tiene el respaldo de ningún bien tangible, como el oro u otros metales preciosos. Básicamente, existe por imposición legal de la autoridad que gobierna, siendo la moneda de curso legal y forzoso de un estado.

Su valor se basa en la confianza de los ciudadanos que lo utilizan, ya que únicamente está respaldado por la solvencia del Gobierno que lo emite. De hecho, es el propio Gobierno quien obliga a utilizar ese dinero a sus ciudadanos y empresas, exigiendo el pago de impuestos a través de esa moneda.

Básicamente, el dinero fiat es el dinero que utilizas en tu día a día. Es decir, los euros que llevas en tu cartera cuando compras en la Unión Europea, los dólares que tiene un ciudadano de Estados Unidos o los yenes utilizados por un japonés. 

En la actualidad, todos los países del mundo utilizan el dinero fiat como dinero en circulación, aunque algunas regiones del mundo ya permiten otras formas de dinero de forma legal, como es el caso de El Salvador, que el 8 de junio de 2021 adoptó Bitcoin como moneda de curso legal.

Dinero fiat y patrón oro

Para entender el dinero fiat, primero tenemos que remontarnos al propio origen del dinero, que surgió como un elemento para facilitar el intercambio de bienes y mercancías y así evitar el trueque. En los primeros momentos, se comenzaron a utilizar algunas mercancías, como el ganado, las conchas o incluso la sal.

Sin embargo, estas mercancías tenían algunos problemas de difícil solución, como el hecho de ser perecederas o de difícil transporte. Por eso, poco a poco se fueron sustituyendo por metales preciosos como el oro o la plata, que cumplían perfectamente las características de todo buen dinero: medio de intercambio, reserva de valor y unidad de cuenta, además de ser metales no perecederos y de fácil transporte.

Con ello, comenzaron a operar los primeros bancos, que en sus orígenes actuaban como cámaras para guardar el oro de sus depositantes. A cambio, estos recibían un papel al portador que actuaba como título de crédito y acreditaba que ese depositante poseía una cierta cantidad de dinero en el banco. 

Poco a poco, estos billetes pasaron a ser los elementos utilizados como medio de intercambio, ya que eran más cómodos de transportar y podían ser convertibles por el oro que guardaban los bancos en cualquier momento.

Así nació, en esencia, el patrón oro, que funcionó de forma más o menos estable hasta que, en 1971, Richard Nixon decretó el fin de la convertibilidad del dólar en oro. Desde entonces, el valor del oro no ha dejado de subir, al tiempo que el valor de la moneda fiat, en este caso el dólar, ha disminuido su valor en un 95%, entre otras cosas como consecuencia de la política monetaria expansiva de la Reserva Federal, que tiene la competencia para crear dinero sin respaldo de forma ilimitada en Estados Unidos.

Ventajas e inconvenientes del dinero fiat

Las ventajas del dinero fiat son las siguientes:

  • No depende ni está respaldado por ningún bien físico y, en consecuencia, su emisión es libre, lo que proporciona flexibilidad a los bancos centrales para paliar algunos desajustes macroeconómicos, como una recesión o una elevada tasa de desempleo.
  • Bajo este modelo, la estabilidad económica de un país no depende de las reservas de oro que tengan, lo que favorece el crecimiento de los países pequeños.
  • Uso internacional: todas las naciones, salvo algunas excepciones muy concretas, utilizan el dinero fiat, lo que favorece el comercio internacional

Entre los principales inconvenientes del dinero fiat, destacan los siguientes:

  • Inflación: dado que cualquier banco central puede emitir su moneda casi sin límites, el dinero fiat puede provocar inflación si no se controla su emisión.  De hecho, a lo largo de los últimos años, se han producido grandes hiperinflaciones como consecuencia de la expansión de la moneda, como la de Zimbabwe de Robert Mugabe o la actual en Venezuela.
  • Privacidad limitada: el Gobierno puede identificar y rastrear rápidamente cualquier transacción, especialmente si se realizan de manera electrónica.
  • Regulaciones estatales: su uso depende de las regulaciones de los Gobiernos, que muchas veces pueden ser arbitrarias. Por ejemplo, pueden poner límites a su uso o eliminar algunos billetes o monedas.
  • Costes elevados: los bancos comerciales controlan el flujo del dinero fiat, por lo que pueden imponer algunas comisiones en algunas transacciones.

Criptomonedas: ¿una alternativa al dinero fiat?

En los últimos años, la fulgurante aparición de las criptomonedas ha amenazado en cierto modo el futuro del dinero fiat, preocupando a gobiernos y bancos centrales. Y no es para menos, ya que tienen todas las características de un buen dinero, hasta el punto de mejorar en cierto modo las del dinero fiat.

Aunque las criptomonedas comparten algunas propiedades del dinero fiat, como el hecho de no estar respaldadas por ningún bien físico, lo cierto es que tienen más en común con el oro desde el punto de vista monetario: tienen una masa monetaria controlada, su emisión está totalmente descentralizada y no están limitadas por las fronteras nacionales. Y, además, tienen costes más bajos que el dinero fiat.

No hay duda que el éxito de las criptomonedas dependerá de que su uso se extienda como moneda de cambio en las transacciones comerciales nacionales e internacionales. Y si bien criptomonedas como Bitcoin no fueron concebidas para sustituir el dinero fíat, lo cierto es que ya se han utilizado como moneda de cambio en numerosas operaciones comerciales a nivel internacional, y su uso ya se está empezando a regular en muchos países. 

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